Una clara referencia al estilo escandinavo de los años 50
El ebanista ha trabajado la madera en curvas suaves y cuidadosamente moldeadas, y después la ha teñido en un tono nogal que realza el dibujo de la veta. El tablero de vidrio extraclaro descansa sobre discretos soportes de acero inoxidable, permitiendo apreciar libremente la estructura desde todos los ángulos.






















