Un interludio de claridad y relajación, realzado por la nobleza de la madera y el punto crudo
El uso de roble macizo de veta rubia y sedosa se combina con la generosa textura de un tejido rizado en blanco roto. El detalle de una correa de cuero coñac, ajustada con una hebilla, sujeta el cojín con precisión artesanal. Estos materiales naturales han sido elegidos para ofrecer un tacto tan suave como su aspecto robusto.




























