Un juego de transparencia y madera oscura para una presencia contenida.
La sinceridad de los materiales define su carácter. El nogal, con sus tonos chocolate y ámbar, ofrece un veteado orgánico que calienta inmediatamente la estancia. El cristal acanalado aporta una dimensión cinética, difuminando el contenido para dejar adivinar solo siluetas, mientras que los toques de latón en los tiradores y los extremos de las patas actúan como discretos puntos de luz. Cada detalle, hasta el marco negro mate, está pensado para resaltar la nobleza de las materias primas.



























