Pureza escandinava en formato compacto, entre roble y bouclette
El equilibrio de esta línea se basa en la sinceridad de su fabricación. El armazón de roble macizo en tono miel está construido con ensamblajes a espiga a la vista, reforzado por un pie central que garantiza una estabilidad perfecta. El asiento no se apoya en muelles, sino en un somier tradicional compuesto por tiras de cuero de guarnicionería color coñac, fijadas a la madera mediante remaches metálicos, sin restar nada al confort.




























